Divulgación científica

El 15 % de los trasplantes renales de Aragón ya se hacen de donante vivo

El Servet, con una actividad por encima de la media nacional, apuesta por este proceso, que aporta ventajas adicionales a la donación de cadáver

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Grupo de donantes y receptores del trasplante renal de donante vivo
 Grupo de donantes y receptores del trasplante renal de donante vivo

 El 15 % de los trasplantes de riñón de Aragón ya son de donante vivo. Donaciones entre familiares o incluso amigos han hecho posible que 34 aragoneses hayan recibido un riñón nuevo que les ha permitido superar los graves problemas de salud que sufrían como consecuencia de cuadros severos de insuficiencia renal. 

Aunque las cifras parezcan a primera vista bajas (56 implantes de riñones de donantes fallecidos, frente a los 10 de donante vivo, a lo largo de 2012), se trata de un porcentaje que se encuentra ligeramente por encima de la media nacional (14 %) y que es elevado para el escaso tiempo que lleva el programa en marcha (apenas cinco años) y con muy buenos resultados. “Nuestro reto ahora debe ser mantener ese 15 % e incluso intentar subir hasta el 20%”, destaca el doctor Alberto Sanjuán, jefe de servicio de Nefrología del Hospital Universitario Miguel Servet (HUMS) de Zaragoza.

El programa de trasplante renal comenzó en el HUMS en 1986 y en diciembre de 2007 se vivió un salto cualitativo importante al realizar el primer trasplante de vivo. Las técnicas utilizadas en este último proceso han dado unos resultados excelentes que han convertido la donación en vivo en la mejor alternativa terapéutica actual, sobre todo para los pacientes más jóvenes. Sin embargo, los especialistas consideran que hay una falta de conocimiento social respecto a los beneficios que aportan estas técnicas por lo que han convocado  un acto con un doble objetivo: agradecer a los donantes y receptores (unas 70 personas en total) su implicación en este proyecto y transmitir a los ciudadanos de las ventajes de estos procedimientos. “El trasplante de un riñón procedente de cadáver es bueno, pero este es mejor y los resultados son excelentes”, indica el doctor Sanjuán. A pesar de la rapidez con la que se actúa en los trasplantes y de los extremos cuidados que se dedican a los órganos a trasplantar, el riñón procedente de una persona que ha fallecido ha sufrido un estrés como consecuencia de la causa que ha generado la muerte. 

Además, en el caso de donante vivo se puede coordinar la intervención de extracción del órgano y su inmediato implante de forma que tanto donante como receptor se encuentren las condiciones idóneas para sendas intervenciones. “Los beneficios que aporta el órgano de vivo son mayores cuanto mayor es la complejidad del receptor”, explica el doctor Alex Gutiérrez, responsable médico del Programa de trasplante renal de donante vivo del Servet. 

Los buenos resultados de este programa fueron dados a conocer ayer en un emotivo acto que contó con la participación de los receptores y sus donantes, los equipos sanitarios que trabajan en el proceso y también la juez del Registro Civil, Carmen Canfran, implicada en este proyecto desde el principio y a quien se le agradeció su comprometida labor al respecto. 

El acto fue tremendamente emotivo ya que donantes y receptores compartieron sus experiencias con el público en un distendido coloquio.

La gerente del SALUD, la doctora Mª Ángeles Alcutén, inauguró la sesión y elogió este programa sanitario de gran calidad y elogiable trayectoria.