Hábitos de vida saludable

Los pacientes publican sus recetas cardiosaludables

Los enfermos, tras ser operados de corazón, aprenden a comer sano en un aula educativa supervisada por enfermeros y médicos

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El director del HUMS, en el centro, con responsables de la elaboración del Recetario cardiosaludable
El director del HUMS, en el centro, con responsables de la elaboración del Recetario cardiosaludable

Una correcta alimentación ayuda a controlar la hipertensión y la diabetes y a frenar la obesidad, entre otros factores de riesgo que desencadenan enfermedades cardiovasculares. Por ello, es clave comer sano, máxime si se es paciente cardiaco, para mejorar la salud y mantener a raya la enfermedad. Ese es uno de los objetivos del aula educativa que se desarrolla en el programa de rehabilitación cardiaca del Hospital Universitario Miguel Servet. “Uno de los hábitos que intentamos modificar es la alimentación para intentar que se aproxime a lo que tradicionalmente se denomina dieta mediterránea”, explica la doctora Belén Morata, médico rehabilitador de la Unidad de Rehabilitación Cardiaca del HUMS. “Es preciso cambiar todos los hábitos que han llevado al desarrollo de la enfermedad cardiovascular y uno de ellos es la dieta”, dice.

En esta Unidad se desarrolla un programa ambulatorio de Rehabilitación Cardiaca llamado Fase 2 y destinado a pacientes que han sido sometidos a cirugía cardiaca por un problema valvular, porque han sufrido un infarto o cardiopatía isquémica o, en tercer lugar, porque han sido trasplantados de corazón. El programa atiende a 150 pacientes anuales, tiene una duración de ocho semanas y consta de tres partes: recuperación de la capacidad física con un entrenamiento supervisado en el Hospital; refuerzo psicológico (terapias de grupo, técnicas de relajación, intervención psicosocial…) y educación terapéutica. En este último bloque entra el aula educativa de la que ha surgido el recetario cardiosaludable.

En el aula, incluida en la Red Aragonesa de Proyectos de Promoción de Salud (RAPPS), los pacientes realizan sus propias recetas que son corregidas por los expertos. El objetivo del aula no es solo dar información a los usuarios, sino que ellos estén realmente motivados en la importancia del cambio que deben conseguir. Allí se aprende a elegir menús, a interpretar etiquetados nutricionales y a combinar alimentos y escoger la forma de cocinar según requisitos de salud. Todas las recetas, que no tienen como objetivo perder peso, sino comer sano y apetecible, han sido supervisadas por el presidente de la Comisión de Nutrición del HUMS, el endocrino Alejandro Sanz. Las más de 80 recetas abarcan entrantes, platos de pescado y carne y postres.



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