Avances médicos

El Servet alcanza el trasplante renal de donante vivo nº 100

El paciente recibió el órgano gracias a un trasplante cruzado entre tres hospitales

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El programa de TRDV ha alcanzado el número 100
El programa de TRDV ha alcanzado el número 100

El programa de trasplante renal de donante vivo (TRDV) ha alcanzado la simbólica cifra número 100. Desde el 13 de diciembre de 2007, un total de 100 aragoneses se han podido beneficiar de esta compleja técnica que supone más de un 10% de los trasplantes renales realizados en Aragón. Nuestra Comunidad autónoma es la cuarta en España en cuanto a la tasa de TRDV por millón de población. Por detrás de Cataluña, Galicia y País Vasco.

El último trasplante renal de donante vivo se realizó el pasado 5 de noviembre. Fue un trasplante cruzado entre tres parejas. El trasplante cruzado se realiza entre un donante y un receptor que no se conocen, fruto de un intercambio entre los donantes de dos o más parejas que son incompatibles. En esta ocasión, estuvieron implicadas tres parejas y tres hospitales, dos de ellos de fuera de Aragón (Los datos de localización se omiten siguiendo la normativa ética de la Organización Nacional de Trasplantes).

El receptor aragonés es un varón en torno a los 60 años de edad, en tratamiento de diálisis tras el fallo de un trasplante previo. La donante, de una edad parecida, fue dada de alta tan solo 4 días después del procedimiento, y continua en su domicilio el proceso de recuperación.

Casi el 10% de los casos de donación en vivo en Aragón han sido trasplantes cruzados (9 casos).

En cuanto a los donantes, en la mayoría de los casos son mujeres y la edad media es 54 años. Y en cuanto a la relación con el receptor ha habido de todo: dos suegras, un exmarido, una amiga, mayoritariamente padres y madres, seguidos de los hermanos (32%). En cuatro casos han sido donaciones de hija a padre/madre.

La edad ya no es un factor a descartar en el trasplante. El donante más mayor tenía 74 años, era padre del receptor, y actualmente tiene 82 años. El más joven tenía 30 años y le donó el riñón a un hermano. Respecto a los receptores, la casuística del Servet indica que el receptor más mayor tenía 73 años, la donante fue su esposa, y actualmente ese receptor tiene 85 años. El paciente más joven que recibió un riñón de un donante vivo tenía 17 años y se lo dio su madre. La edad media de los receptores es de 45 años.

Tratamiento de la insuficiencia renal crónica

El trasplante renal ha demostrado ser el mejor tratamiento de la insuficiencia renal crónica en cuanto a supervivencia, calidad de vida, menores complicaciones y mejor relación coste beneficio frente a la diálisis. Los resultados del trasplante de vivo, en cuanto a supervivencia del injerto, son ciertamente mejores que los del trasplante de donante fallecido. Se trata de órganos sanos, de donantes en perfecto estado de salud, en general más jóvenes y no sometidos al daño que puede producir sobre el órgano la enfermedad que llevó a la muerte del donante.

Todo el proceso de evaluación de donantes se realiza en la consulta de trasplante renal de donante vivo del Servicio de Nefrología del HUMS. Allí acuden las parejas que son detectadas y promovidas desde las diferentes unidades de ERCA (enfermedad renal crónica avanzada) de los diferentes Servicios de Nefrología de todo Aragón. Aproximadamente un 40-50% de los candidatos no pueden donar debido a diversas contraindicaciones médicas. Una vez han donado, todos los pacientes son seguidos en la consulta de Nefrología de por vida, con el fin de garantizar su estado de salud y los resultados del programa.

En estrecha colaboración con los nefrólogos trabajan los urólogos, que son los cirujanos que llevan a cabo estas complejas intervenciones. El Servicio de Urología del HUMS realiza las extracciones en el donante vía laparoscópica, lo que permite una mejor y más rápida recuperación. Junto a los urólogos es fundamental el trabajo de los anestesiólogos y de otros tantos profesionales del Hospital (Hematología, Microbiología, Comité de Bioética….) además de los profesionales de Enfermería de Hospitalización, Quirófano, ERCA y Consultas Externas.

La continuidad de estos programas a pesar de la alta presión asistencial motivada por la COVID demuestra que incluso en épocas de dificultades, los profesionales de Medicina y Enfermería apuestas por ofrecer la máxima calidad a todos los pacientes.